Buenos Días.
Crónicas de una letra minúscula.
Los tomates ácidos.
No sabéis que gusto da, contar historias y chascarrillos, yo esto nunca lo había hecho, todo empezó con el famoso juego del borrador de la novela del foro y poco más. Os aconsejo que lo intentéis, solo es ponerse y volverse a poner, como los peces en el río, no vivimos de ello, y todos somos de andar por casa. Pero tengo un pequeño lío en la cabeza, y como lío que es, no sé si lo sabré explicar. Resulta que yo siempre fui de los malos redactando. Cuando se escribe en el foro a veces se reciben elogios, a veces no, de igual, aunque abundan más los elogios, sobre todo si el lector es del sexo opuesto, pero en general, la mayoría buscáis lo bueno, lo positivo, pasando por alto, los errores de redacción etc. Y todo esto como sabéis, no es, nada mas que un simple juego.
Con el vino casi siempre pasa lo contrario. Llevo haciendo vino unos diez años, sé lo que es hacer vino, que no quiere decir que lo sepa hacer. Pero amigo, a cualquiera que se lo das a probar, el hecho de saber que es tuyo y casero, ya es un pero, que si el color, que si amarga, que si tal. Que sí cual. Que si está ácido. Volviendo al sexo, esta vez normalmente no es el contrario.
Como será la cosa, que en la peña, a veces llevaba tomates, también caseros, pero como me dolía, el “ácido” del vino, me atufé una vez y les puse un arresto. Cuando me preguntaban:
- ¿Vas a traer tomates este año a la peña?
Contestaba.
- Este año no. No sé que ha pasado, que dan mucho a ácido, a lo mejor es que los puse muy cerca de la viña, no sé.
Precisamente el año del ácido, en plenas fiestas, cogí una botella de vino Bajoz, la abrí, enterita la eche en una de mis botellas, con su etiqueta, y le puse el tapón. En ese momento coincidió que apareció Felix (otra vez tengo que poner apodo, para aclararnos, Felix la burra hijo, que como todos sabéis, está casado en Morales de Toro, donde está la bodega Bajoz).
Le digo. –Hombre Felix, has tenido suerte, vas a probar el vino mío- Le abro la botella (la que tenía vino Bajoz) y le echo en un vaso, lo huele, lo paladea, y dice textualmente:
- No esta mal, para ser casero, pero le falta algo, no sé que, quizás un poco ácido, pero vamos que se puede beber, no se puede comparar con un Bajoz, ni mucho menos, pero se puede beber.
Esto no es una critica a Felix, nada más lejos de mi intención, ya estoy acostumbrado, a que la mayoría de las personas al probar un vino sabiendo que es casero, le busque lo malo y no lo bueno.
Llegado este punto me permito dar un consejo. - Da más resultado el lapicero, que hacer vino con esmero.
Salud.
Crónicas de una letra minúscula.
Los tomates ácidos.
No sabéis que gusto da, contar historias y chascarrillos, yo esto nunca lo había hecho, todo empezó con el famoso juego del borrador de la novela del foro y poco más. Os aconsejo que lo intentéis, solo es ponerse y volverse a poner, como los peces en el río, no vivimos de ello, y todos somos de andar por casa. Pero tengo un pequeño lío en la cabeza, y como lío que es, no sé si lo sabré explicar. Resulta que yo siempre fui de los malos redactando. Cuando se escribe en el foro a veces se reciben elogios, a veces no, de igual, aunque abundan más los elogios, sobre todo si el lector es del sexo opuesto, pero en general, la mayoría buscáis lo bueno, lo positivo, pasando por alto, los errores de redacción etc. Y todo esto como sabéis, no es, nada mas que un simple juego.
Con el vino casi siempre pasa lo contrario. Llevo haciendo vino unos diez años, sé lo que es hacer vino, que no quiere decir que lo sepa hacer. Pero amigo, a cualquiera que se lo das a probar, el hecho de saber que es tuyo y casero, ya es un pero, que si el color, que si amarga, que si tal. Que sí cual. Que si está ácido. Volviendo al sexo, esta vez normalmente no es el contrario.
Como será la cosa, que en la peña, a veces llevaba tomates, también caseros, pero como me dolía, el “ácido” del vino, me atufé una vez y les puse un arresto. Cuando me preguntaban:
- ¿Vas a traer tomates este año a la peña?
Contestaba.
- Este año no. No sé que ha pasado, que dan mucho a ácido, a lo mejor es que los puse muy cerca de la viña, no sé.
Precisamente el año del ácido, en plenas fiestas, cogí una botella de vino Bajoz, la abrí, enterita la eche en una de mis botellas, con su etiqueta, y le puse el tapón. En ese momento coincidió que apareció Felix (otra vez tengo que poner apodo, para aclararnos, Felix la burra hijo, que como todos sabéis, está casado en Morales de Toro, donde está la bodega Bajoz).
Le digo. –Hombre Felix, has tenido suerte, vas a probar el vino mío- Le abro la botella (la que tenía vino Bajoz) y le echo en un vaso, lo huele, lo paladea, y dice textualmente:
- No esta mal, para ser casero, pero le falta algo, no sé que, quizás un poco ácido, pero vamos que se puede beber, no se puede comparar con un Bajoz, ni mucho menos, pero se puede beber.
Esto no es una critica a Felix, nada más lejos de mi intención, ya estoy acostumbrado, a que la mayoría de las personas al probar un vino sabiendo que es casero, le busque lo malo y no lo bueno.
Llegado este punto me permito dar un consejo. - Da más resultado el lapicero, que hacer vino con esmero.
Salud.