Y final.
Se tenía también por costumbre ir en esos momentos a la plaza, tanto si tenías que ir a Zamora, por ser la hora de salida del coche, como si no tenías que ir, pero necesitabas hacer algún encargo menor, un mandao, pidiéndole el favor a alguno de los parroquianos que a la capital se dirigían.
Por allí apareció también Don Honorio que acercándose a Quirina le dijo:
- ¿Vas a Zamora?
- Pues si, a Zamora voy. ¿Quería algo Don Honorio?
- Si- Y tirando éste un buen pedo, le dice. – Que me lo lleves a Zamora.
Entonces Quirina, ni corta ni perezosa, se tiro otro pedo, pero éste más sonoro y largo, diciéndole:
- Sabe lo que le digo, Don Honorio, que me lleve Usted éste, a mi casa que es más grande, y si no puede de una vez, coja una hoz, lo parte por donde quiera y me lo lleva de dos.
Se tenía también por costumbre ir en esos momentos a la plaza, tanto si tenías que ir a Zamora, por ser la hora de salida del coche, como si no tenías que ir, pero necesitabas hacer algún encargo menor, un mandao, pidiéndole el favor a alguno de los parroquianos que a la capital se dirigían.
Por allí apareció también Don Honorio que acercándose a Quirina le dijo:
- ¿Vas a Zamora?
- Pues si, a Zamora voy. ¿Quería algo Don Honorio?
- Si- Y tirando éste un buen pedo, le dice. – Que me lo lleves a Zamora.
Entonces Quirina, ni corta ni perezosa, se tiro otro pedo, pero éste más sonoro y largo, diciéndole:
- Sabe lo que le digo, Don Honorio, que me lleve Usted éste, a mi casa que es más grande, y si no puede de una vez, coja una hoz, lo parte por donde quiera y me lo lleva de dos.
PUES AUNQUE NO LO CONTARÉ TAN BIEN COMO jMG, QUE DE VERDAD QUE CHAPEAU, esta tarde, si no se me complica la cosa, seguiré yo con una minicrónica sobre más pedos de Don Honorio, que además de veterinario era especialista en ventosidades. Hasta luego.
Espero que la cuentes, y seguro que lo haras mejor.
Pero eso es lo de menos, de verdad, lo importante es contarlo, y esto va para todos, que es solo ponerse e intentarlo.
Hacerme caso.
Es más agradable escribir que hacer vino, la semana que viene lo entenderéis.
Salud.
Pero eso es lo de menos, de verdad, lo importante es contarlo, y esto va para todos, que es solo ponerse e intentarlo.
Hacerme caso.
Es más agradable escribir que hacer vino, la semana que viene lo entenderéis.
Salud.
Buenas tardes, vamos allá, a ver lo que sale.
Lo titularemos "Historia de Don Honorio y sus pedos"
Un soleado dia de mayo, Don Honorio, veterinario de Malva durante décadas, cogió el coche de línea para ir a Zamora, cosa que hacía con cierta frecuencia debido a su profesión o tal vez por otros motivos, da igual. De todos era conocida su aguda inteligencia, su ironía y su inclinación a gastar bromas, la mayoría de las veces relacionadas con temas más propios de niños que de adultos y desde luego no muy habituales en figuras de autoridad.
Lo titularemos "Historia de Don Honorio y sus pedos"
Un soleado dia de mayo, Don Honorio, veterinario de Malva durante décadas, cogió el coche de línea para ir a Zamora, cosa que hacía con cierta frecuencia debido a su profesión o tal vez por otros motivos, da igual. De todos era conocida su aguda inteligencia, su ironía y su inclinación a gastar bromas, la mayoría de las veces relacionadas con temas más propios de niños que de adultos y desde luego no muy habituales en figuras de autoridad.