MALVA: Crónicas de una letra minúscula....

Crónicas de una letra minúscula.

El pedo de Quirina

Me cuentan que Quirina era una mujer que tenía la habilidad de tirarse un pedo, cuando le venia en gana, a cuento y cuando quería, vamos que tenía la escopeta siempre cargada, o el muelle flojo, además de utilizar, bien la una o el otro muy a menudo.
Cierto día por la mañana a eso de las nueve, Quirina, estaba en la plaza, a la puerta de mi tía Manuela, mujer de Ursicino, tíos míos, pero más de Miguel y Alfredo, que eran sus abuelos, esperando al coche de Cilleros, para ir a Zamora. Digo a la puerta, pues era una mañana de Mayo espléndida, cuando el tiempo no acompañaba, la gente no esperaba a la puerta de Manuela, si no dentro, se sentaban en un banco que había a la derecha, o en la escalera que hay de frente. A esas horas Manuela, ya le había dado vuelta y media a la casa.