MALVA: Antes de seguir, tengo que advertiros, que quizás a...

Antes de seguir, tengo que advertiros, que quizás a las afueras puede sonar mal, pero en el mismo Bilbao, como estábamos, nunca suena mal un taco, por mu gordo que sea.
Así que, volviendo al alterne, enfiló primero, la puerta del bar, Marije y, la seguía Miguel. Yo me retrasé unos segundos, porque alguien tenía que recoger el macuto, de manera que al llegar al umbral de la puerta, me encuentro a Marije, llorando de risa, a Miguel agarrándose la barriga por el mismo motivo y a un vasco de pura cepa, más grande que la chapela que llevaba en la cabeza, y esta le valía para las faldillas de camilla de su casa, que decía con un vozarrón, que temblaba el misterio y riendo to lo que le dejaba reir aquella barriga inmensa:
-"No utilices el nombre de Dios en vano."