MALVA: El equipaje, no era más que un macuto de color marrón...

El equipaje, no era más que un macuto de color marrón oscuro, con más vida dentro que el pastillero del autobús del Inserso y eso que, el pobre, andaba siempre por el suelo.
Así que, al terminar los chatos de un bar, nos disponíamos a irnos a otro, sin dejar de darle vueltas a la idea de irnos, volvernos, tomar el sol en la playa o subirnos a la montaña.