Ahí os dejo un poema de Pessoa que es casi una oración:
Pensar en Dios es desobedecer a Dios,
porque Dios quiso que no le conociésemos,
por eso no se nos mostró…
Seamos sencillos y pacíficos,
como los regatos y los árboles
y Dios nos amará haciéndonos bellos como los árboles y los regatos,
y nos dará verdor en su primavera,
¡y un río donde estar cuando acabemos!…
Pensar en Dios es desobedecer a Dios,
porque Dios quiso que no le conociésemos,
por eso no se nos mostró…
Seamos sencillos y pacíficos,
como los regatos y los árboles
y Dios nos amará haciéndonos bellos como los árboles y los regatos,
y nos dará verdor en su primavera,
¡y un río donde estar cuando acabemos!…