Los siguientes ejemplos de ganadores del premio Darwin, aunque la vida pueda a veces ser absurda, la muerte puede serlo todavía más.
Un hombre dispuesto a cometer un atraco, entra disparando al aire y al grito de “manos arriba” en una tienda de Washington. Seguramente era el primer atraco que pretendía cometer, pues no tenía antecedentes por violencia ni historial delictivo. También fue el último: la tienda que intentaba atracar era una tienda de armas y, además, repleta de policías de paisano. Curiosa elección, la de atracar una tienda de armas. La autopsia determinó que recibió 23 disparos de siete tipos de pistola distintos en apenas unos segundos.
Un hombre dispuesto a cometer un atraco, entra disparando al aire y al grito de “manos arriba” en una tienda de Washington. Seguramente era el primer atraco que pretendía cometer, pues no tenía antecedentes por violencia ni historial delictivo. También fue el último: la tienda que intentaba atracar era una tienda de armas y, además, repleta de policías de paisano. Curiosa elección, la de atracar una tienda de armas. La autopsia determinó que recibió 23 disparos de siete tipos de pistola distintos en apenas unos segundos.