Reside en una vivienda de más de 500 metros cuadrados y consideran que está convirtiendo la tercera planta del palacio episcopal en “una suite de lujo”. Las nuevas dependencias contarán con una equipación lujosa, “un enorme vestidor, revestido de madera con espejo de cuerpo entero; suelos de mármol y maderas preciosas; mobiliario de lujo; baño con hidromasaje y jacuzzi; cocina a la última; salón y despacho con paredes de mármol a media altura. También una biblioteca equipada con la más moderna tecnología.