El tiempo de llegada al hospital es muy importante. El cese de flujo sanguíneo en una zona determinada provocará una lesión cerebral según su tiempo de instauración, por ello, los tratamientos actuales se basan en tratar de restaurar la circulación normal antes de que se establezca la lesión. Esto nos deja con un escaso margen de maniobra que ronda las 4 y 6 horas desde el inicio de los síntomas (si fuera poco, cuanto más precoz sea el tratamiento, mejores serán los resultados).