MALVA: Tiene la vieja ciudad,...

Tiene la vieja ciudad,
además de las citadas,
otra joya inestimable,
escondida en la maraña
de negrillos y de chopos,
y de álamos y de acacias.

Una antiquísima ermita,
que pobre y humilde se alza
tan cerca del manso Duero,
que el murmullo de sus aguas
confundido desde lejos,
con el son de las campanas,
asemeja misteriosa,
santísima plegaria,
que, del río y de la ermita,
hasta el cielo se levanta.

La imagen de un Santo Cristo
allí tiene su morada
y así, la ermita del Cristo
los toresanos la llaman.

Que la imagen es modesta
y sin gran arte trazada,
mejor, porque así no hay duda,
que al Cristo de las Batallas,
la devoción con que rezan
y la fé con que le aclaman
sus hijos los toresanos,
es tan sincera y cristiana
que no va mezclada en ella
ninguna idea bastarda.

Bien una fé tan sincera
merece imagen tan santa,
porque hace muchos milagros
y alivia muchas desgracias.