¡Muchas gracias majo!
El Atleti se ganó a pulso el derecho a soñar, lo acompañó de trabajo en equipo, de ganas, de intensidad y a todo esto le añadió un montón de ilusión, que consiguió contagiar a toda su afición. En definitiva, el que la sigue, la consigue.
El Atleti se ganó a pulso el derecho a soñar, lo acompañó de trabajo en equipo, de ganas, de intensidad y a todo esto le añadió un montón de ilusión, que consiguió contagiar a toda su afición. En definitiva, el que la sigue, la consigue.