LA BOTA DE LA VIEJA DE GALENDE
Había en Galende una vieja muy atrevida que hablaba un sanabrés muy cerrado. Fue a confesarse al cura antes de ir a una fiesta, y entonces se llevó con ella una bota de vino en el pecho para luego. Estando en misa, la vieja al confesarse decía: -" veíseme, veíseme, señor cura," (algo así como culpa mía, culpa mía señor cura, pero se daba tales golpes en el pecho diciendo esto que la bota de vino partió y salpicó de vino al cura, le dijo ella:
-" veíseme, veíseme, señor cura", el cura como no entendía sanabrés le dijo enojado: -"andesé usted al cuerno que yo nunca la besaré".
Había en Galende una vieja muy atrevida que hablaba un sanabrés muy cerrado. Fue a confesarse al cura antes de ir a una fiesta, y entonces se llevó con ella una bota de vino en el pecho para luego. Estando en misa, la vieja al confesarse decía: -" veíseme, veíseme, señor cura," (algo así como culpa mía, culpa mía señor cura, pero se daba tales golpes en el pecho diciendo esto que la bota de vino partió y salpicó de vino al cura, le dijo ella:
-" veíseme, veíseme, señor cura", el cura como no entendía sanabrés le dijo enojado: -"andesé usted al cuerno que yo nunca la besaré".