Para que, encima, llegue caliente a la cena el cabeza de
familia con el cuñao colgando del cuello, esparciendo confeti por toda la
casa (ahora le cuelo el consomé a la abuela, que se lo han llenao de papelinos) y empapando los regalos de los chiguitos al dejar los abrigos en el cuarto de p'adentro.