Diakité futbolista maliense del Canillas, de 22 años y protagonista de la película, salió de Malí en 2007 rumbo a Francia, donde vio truncado su sueño de ser jugador de élite al sentirse estafado por las mafias que tejen las redes del tráfico de niños en el mundo del fútbol. Ahora su historia y la de muchos otros chavales se ha llevado al cine para denunciar el incumplimiento del articulo 18 del reglamento de la FIFA que prohíbe los fichajes de menores de 18 años.