Y es porque mis pies, tiene más puente que el nuevo de Zamora, también llamado "el de los poetas". No es que yo no lo supiera, que por desgracia padezco sus efectos o fascitis. Los señores traumas, me venían atiborrando a corticoides y antiinflamatorios, con las consecuencias que de ello se derivan. Resulta y sucede, que después de tantas idas y venidas, la solución a mis males llega a través de un zapatero.