MALVA: Cuando, por fin, desisto del sofá para irme a la cama,...

Cuando, por fin, desisto del sofá para irme a la cama, se me ocurre (más bien a Choni, haciendo honor a su género y sin ánimo de crear "disconfusión") asomarme al balcón. Había dos camiones y medio (una especie de furgón cuya finalidad desconozco) rodeados de curiosos entre los que estaba la vecina de enfrente. Se habían prendido no sé qué faldillas o cortinas y velahí.