MALVA: Espero que no le parezcan mal a Miguel....

Espero que no le parezcan mal a Miguel.

Un día en casa de Miguel, andábamos enfafaos con un programa de quinielas, que nos había mandado Herminio, y pretendíamos cargarlo en el ordenador, y de repente, se bloqueó y Miguel como es sabido, no muy puesto en esto de la informática, me dice de repente, ¡esto si lo sé arreglar yo! Salió corriendo de la habitación (yo pensé a donde irá este) y fue directo a la entrada de su casa a quitar “los plomos”, los volvió a ponerlos y arrancó el ordenador, y se quedó más ancho que largo.