Mesalina fue cambiando a partir de que muriera Calígula y sorprendentemente Claudio se erigiera en Emperador, ya le había dado hijos y parecía una joven Emperatriz que además de hermosa era sensata. Los siguientes años Roma asistió a la decadencia de una Mesalina con arrebatos de ninfomanía que ejercía de prostituta en los lupanares de Roma, competía con las meretrices de la época y presumía de un record de acostarse con 200 hombres en una noche.