Lo segundo, lamentar los numerosos fallos (“jabalines” inclusive) que hemos tenido. Lo bueno es que teniéndolos localizados, procuraremos evitarlos en el futuro, si es que se intenta otra vez. Se ha hecho lo mejor que se ha podido, sin faltar a nadie y con la única intención de pasar un par de noches en Malva con la gente que nos gusta en Malva. Y cuando la intención es tan sana no hay que darle más vueltas.