Sin embargo, un día se juntaron las cuatro estaciones del año, para resolver este problema. La Primavera viene después del invierno, y con ella los árboles y campos empiezan a florecer, y deja de hacer tanto frío. Y el Otoño, empieza después del Verano, y con él, las hojas de los árboles se caen, comienza a hacer frío y hay algunas lluvias.
En la reunión que tuvieron, tanto la Primavera como el Otoño les intentaban explicar al Invierno y al Verano que deben llevarse bien, pues gracias a los cuatro el ciclo de la vida en la Tierra es posible.
La Primavera dijo:”Invierno, gracias a ti todos la seres vivos pueden vivir, pues existe el agua y con los deshielos llenas los ríos. Y Verano, gracias a ti y tu magnífico sol veraniego, hay vida en el planeta y un clima para que los campos puedan terminar de florecer para darnos alimentos. Así que, como veis no sois tan diferentes“.
Tanto el Inverno como el Verano se quedaron pensando unos minutos, y después el Invierno dijo: “es verdad, Primavera, ahora lo entiendo, tenemos que estar unidos, pues gracias a que cada uno desempeñamos una función a lo largo del año, existe la vida en el planeta“.
En la reunión que tuvieron, tanto la Primavera como el Otoño les intentaban explicar al Invierno y al Verano que deben llevarse bien, pues gracias a los cuatro el ciclo de la vida en la Tierra es posible.
La Primavera dijo:”Invierno, gracias a ti todos la seres vivos pueden vivir, pues existe el agua y con los deshielos llenas los ríos. Y Verano, gracias a ti y tu magnífico sol veraniego, hay vida en el planeta y un clima para que los campos puedan terminar de florecer para darnos alimentos. Así que, como veis no sois tan diferentes“.
Tanto el Inverno como el Verano se quedaron pensando unos minutos, y después el Invierno dijo: “es verdad, Primavera, ahora lo entiendo, tenemos que estar unidos, pues gracias a que cada uno desempeñamos una función a lo largo del año, existe la vida en el planeta“.