MALVA: Y lo malo es que, a los pobres gatos, los tiraban en...
Y lo malo es que, a los pobres gatos, los tiraban en ayunas -no les iban a dar antes de comer pa que pesaran más y se les cansara el brazo de cargar con ellos hasta la plaza- con lo que se agarraban a lo que pillaban con más ganas, claro está.