Por San Blas, la cigüeña verás............
Y vaya si la vi. Corría el año 2003, trabajaba yo por aquel entonces en el servicio de Neonatologia del Hospital Clínico de Salamanca. Al salir de trabajar, había quedado para comer con mi hijo Victor, -que por entonces estaba aún estudiando-en la acera frente al edificio de Las Conchas. No era el día de San Blas, pero si un caluroso día del mes de julio. Como todavía era pronto, decidí cruzar la calle y ponerme así a buen recaudo a la sombra mientras le esperaba. Aparece entonces un coche que me hace dar un paso atrás, cuando de repente cae en mis pies una de tantas cigüeñas que revoloteaban esa mañana en el cielo de esa bonita ciudad.
Toda la gente que circulaba por allí, se preocupaba de la pobre cigüeña, mientras yo permanecía atónita e incapaz de mover un músculo.
Al llegar a Zamora dije que había tenido un accidente, a lo que me contestaron: "Si es que vas como loca, cualquier día te la pegas". Perdona, le dije el accidente ha sido con una cigüeña en el centro de Salamanca.
Claro que lo mejor fue al día siguiente cuando lo conté en el trabajo. Primero se preocuparon de si estaba bien, pero a continuación empezaron las bromas.
" ¿Os imagináis los titulares de los periódicos, si hubiera pasado algo?".
Diría algo así: Auxiliar del servicio de Neonatología, muerta por una cigüeña".
Y vaya si la vi. Corría el año 2003, trabajaba yo por aquel entonces en el servicio de Neonatologia del Hospital Clínico de Salamanca. Al salir de trabajar, había quedado para comer con mi hijo Victor, -que por entonces estaba aún estudiando-en la acera frente al edificio de Las Conchas. No era el día de San Blas, pero si un caluroso día del mes de julio. Como todavía era pronto, decidí cruzar la calle y ponerme así a buen recaudo a la sombra mientras le esperaba. Aparece entonces un coche que me hace dar un paso atrás, cuando de repente cae en mis pies una de tantas cigüeñas que revoloteaban esa mañana en el cielo de esa bonita ciudad.
Toda la gente que circulaba por allí, se preocupaba de la pobre cigüeña, mientras yo permanecía atónita e incapaz de mover un músculo.
Al llegar a Zamora dije que había tenido un accidente, a lo que me contestaron: "Si es que vas como loca, cualquier día te la pegas". Perdona, le dije el accidente ha sido con una cigüeña en el centro de Salamanca.
Claro que lo mejor fue al día siguiente cuando lo conté en el trabajo. Primero se preocuparon de si estaba bien, pero a continuación empezaron las bromas.
" ¿Os imagináis los titulares de los periódicos, si hubiera pasado algo?".
Diría algo así: Auxiliar del servicio de Neonatología, muerta por una cigüeña".