Hoy sin ir más lejos he encontrado, en la edición digital de El confidencial, un vídeo absolutamente imprescindible para cualquiera que tenga la fortuna de conservar la vista. Le dan ganas a uno de matricularse por la mañana en un gimnasio, por la tarde en una academia de baile y por la noche en alguna sauna que te afine la cintura. A ver si entre todas encuentra uno alguna que se parezca (una miajinina na más) a esta instructora de la kizomba, un baile angoleño de los 80 que se está poniendo de moda.