Esto que voy a poner LO HE COPIADO del blog de eros del Pais.
Hay que confesarlo: para los tíos, las mujeres son un mundo aparte, seres mágicos e incomprensibles que nos es imposible evitar adorar; el problema es que ellas no piensan lo mismo de nosotros. Cuando sales de fiesta por ahí, esto se agudiza aún más. Por la noche yo siempre las visualizo como pequeños cástings con patas, pues tienen un montón de pretendientes para el puesto de "amante" y eligen al candidato que más les gusta. El rebaño de maromos se somete, los individuos que lo componen fingen una personalidad que no tienen, mientras tratan de agradar.
Hay que confesarlo: para los tíos, las mujeres son un mundo aparte, seres mágicos e incomprensibles que nos es imposible evitar adorar; el problema es que ellas no piensan lo mismo de nosotros. Cuando sales de fiesta por ahí, esto se agudiza aún más. Por la noche yo siempre las visualizo como pequeños cástings con patas, pues tienen un montón de pretendientes para el puesto de "amante" y eligen al candidato que más les gusta. El rebaño de maromos se somete, los individuos que lo componen fingen una personalidad que no tienen, mientras tratan de agradar.