DE LO QUE SUCEDIÓ A DOS HOMBRES QUE FUERON MUY RICOS
–Patronio, bien reconozco a Dios que me ha dado mucha felicidad, más de lo que yo le podría agradecer. Pero algunas veces pienso que si fuera pobre no podría vivir. Os ruego que algún consuelo me deis para esto.
–Señor conde –dijo Patronio–, para que os consoléis cuando tal cosa os suceda, sería bueno que supieseis lo que les pasó a dos hombres que fueron muy ricos.
El conde le rogó que le dijese cómo había sido aquello.
–Patronio, bien reconozco a Dios que me ha dado mucha felicidad, más de lo que yo le podría agradecer. Pero algunas veces pienso que si fuera pobre no podría vivir. Os ruego que algún consuelo me deis para esto.
–Señor conde –dijo Patronio–, para que os consoléis cuando tal cosa os suceda, sería bueno que supieseis lo que les pasó a dos hombres que fueron muy ricos.
El conde le rogó que le dijese cómo había sido aquello.