El gran premio inocente colectivo se decidió para los trabajadores de la empresa Gamar "símbolo de los trabajadores de siempre, los inocentes del Siglo y de todos los siglos, y símbolo de cómo se trata a los obreros: les despiden sin causa, no les pagan el trabajo realizado y la Justicia tarda en hacer Justicia cuando la hace. Trabajadores a los que no les queda otra cosa que llorar para salvar la banca o luchar, ¡como hacen ellos!".