MALVA: Cuando, por fín, la pocilga quedó escamundadica, dos...

Cuando, por fín, la pocilga quedó escamundadica, dos de los marranicos se entretenían, de conversación, ozando en un desollón de la pared.
- Y a ti ¿qué te gustaría ser de mayor?
- Que me llevaran, en el camión de Cagalito, a estudiar a Segovia así, si puedo, me coloco pronto de cochinillo en Casa Cándido.
- ¡No eres tú chulo ni nada! En Casa Cándido na menos ¿Acaso tienes algún enchufe? Además ¿pa qué quieres quedarte en tostón? Es mejor que pases a cebón o a marrana de cría y así duras más, bobo. Yo me conformaría con parir unas camadicas y que, al final, me colgaran los lomos en La Baltrasa o en ca’ Melquiades, aunque no sacara el graduado.
- Es verdad. Anda que si nos llevaran a Guijuelo o a Extremadura y nos soltaran por el campo, no agarraríamos un libro pero ¡cómo nos íbamos a poner de bellotas!
- ¡Bah! Pa terminar hecho finas lonchas en un plato de los caros ¿qué más nos da?
- Pues dices la verdad, pa eso prefiero terminar en un chorizo de chofe o, aunque sea, en un cacho coto rodeao de garbanzos y tapao con una miaja berza y que nos coman entre veinte o treinta del foro o en una bandeja de jeta de esas de los domingos por la mañana y si no embutido en un chorizo de los picantes que preparan en Malva.
- ¡Lo que dices! Mejor eso que andar celeminiando por ahí de la ceca a La Meca…
- ¡Ande vas a parar!