Canciones al amor de la lumbre.
En tiempos fui el hombre que gozaba
de los placeres divinos del amor
y ahora soy un soldado en las estepas
que he perdido mi ambiente y mi ilusión.
En un lugar donde la nieve helada
una noche triste de guardia yo salí,
oí a lo lejos el viento que silbaba
y mientras vigilaba, de nieve me cubrí.
ESTRIBILLO:
Nena, no te acuerdas de tu novio
que se queda triste y solo
y transido de dolor.
Nena, no me llores, nena mía
si te robas la alegría
de tu pobre corazón.
Viví el placer, fui dueño de mi vida
corrí los bailes y juergas hasta el fín
pero el destino me cambió la partida
y vine a Rusia dispuesto a combatir.
Al parapeto con mi fusil al hombro
cansado y lento mi paso dirigí.
Todo era frío, la nieve era un asombro
y desmayado sin fuerzas me caí.
ESTRIBILLO
Nena, soy un hombre en el desierto
soy un soldado cubierto
de tristeza y de dolor.
Nena, soy un hombre que cantando
por la Rusia voy luchando
con bravura y con tesón.
En tiempos fui el hombre que gozaba
de los placeres divinos del amor
y ahora soy un soldado en las estepas
que he perdido mi ambiente y mi ilusión.
En un lugar donde la nieve helada
una noche triste de guardia yo salí,
oí a lo lejos el viento que silbaba
y mientras vigilaba, de nieve me cubrí.
ESTRIBILLO:
Nena, no te acuerdas de tu novio
que se queda triste y solo
y transido de dolor.
Nena, no me llores, nena mía
si te robas la alegría
de tu pobre corazón.
Viví el placer, fui dueño de mi vida
corrí los bailes y juergas hasta el fín
pero el destino me cambió la partida
y vine a Rusia dispuesto a combatir.
Al parapeto con mi fusil al hombro
cansado y lento mi paso dirigí.
Todo era frío, la nieve era un asombro
y desmayado sin fuerzas me caí.
ESTRIBILLO
Nena, soy un hombre en el desierto
soy un soldado cubierto
de tristeza y de dolor.
Nena, soy un hombre que cantando
por la Rusia voy luchando
con bravura y con tesón.