MALVA: Pero había surgido un amor tan grande y puro en ellos...

Pero había surgido un amor tan grande y puro en ellos que desobedecieron las recomendaciones de sus progenitores y lo planearon todo para seguir viéndose en secreto. Por medio de una linterna colocada en la ventana al caer la noche, Hero avisaba a Leandro que se encontraba en la orilla opuesta del estrecho, de que no había ningun peligro y el camino estaba libre para visitarla. Todo los dias al ver el farol, Leandro se arrojaba ansioso al Helesponto y lo cruzaba a nado para reunirse con su queridísima Hero.

Asi gozaron de su amor un tiemp, una y otra vez Leandro desafiaba la muerte en las fuertes olas del mar, animada por la recompensa de ver a su amada. Pocas horas de la noche podían permanecer juntos, por miedo a que los sorprendieran y en cuanto veía el alba Leandro volvía a su casa, pero con la esperanza de que volvería al dia siguiente.