Una leyenda explica el origen del fenómeno. Dicen que san Martín se encontró a un pobre hombre temblando de frío. El santo se apiadó de él y le dio la mitad de su capa. En aquel instante, apareció un arco de colores en el cielo, paró de nevar y subió la temperatura. He aquí el primer veranillo de san Martín.