Eso sí, el mes de julio es que le tengo un asco que no lo puedo ni ver: es de los más largos, no tiene ni una fiesta, calienta como una cosa boba, tienes más trabajo porque se han ido los compañeros y encima quieres dejar listas algunas cosas para cuando te vayas, te estás aspando para que llegue agosto y empezar las vacaciones, las fiestas, los de Guernica,...