In illo tempore, mi abuelo, por San Pedro, iba a Toro, en el carro o en el burro, y traía una cantarica llena de cerezas, y unas ristras de ajos. Era toda una fiesta. Ahora por San Pedro, andan los chavales en las peñas, y van con el carro del supermercado lleno de bebidas parriba y pabajo to la tarde de dios y to la noche. Es todo un fiestón.