He estado por ahí, pues hoy tenía que cumplir con mis obligaciones de parada, y la verdad es que a no ser que pilles una obrigada al sol, no apetece nada andar por la calle. Os lo digo para que si salís, no os fiéis de que brilla mucho el susodicho, y os pongáis los guantes, la bufanda y la pelerina, que no os sobrará nada.