Y dices de tu bisabuelo, pero mi abuelo Efrén que andaba con las
ovejas por esos mundos de dios, me contaba que alguna vez había dormido en Montelareina con un
manto de
nieve encima.
Me contaba que la nieve encima le mantenía el calor, aunque otras veces se deshacía y se le mojaba la manta