Menudo frío que pàsábamos con los babis encima de la ropa y los calcetines de lana por debajo de la rodilla.
Se nos ponían las tabas coloradas como tomates. Si los calcetines eran rojos no se distinguía el color de una cosa y otra
Se nos ponían las tabas coloradas como tomates. Si los calcetines eran rojos no se distinguía el color de una cosa y otra