MALVA: Las voces empezaron a subir de tono dando lugar a que...

Las voces empezaron a subir de tono dando lugar a que la gente que estaba en el mercado primero se parara para enterarse de lo que pasaba y luego, como sucede siempre, tomaran partido formándose un lío tremendo. Al llegar la noticia a oídos del señor, éste, en lugar de enterarse de lo que pasaba, tiró por la calle del medio y metió al zapatero y sus partidarios en prisión amenazando con ahorcarlos a todos y no quedó todo aquí, convocó a los nobles de la ciudad para una reunión en la Iglesia de Santa María con la intención de que entre todos dieran justo castigo a la “insolencia” del pueblo que pretendía tener los mismos derechos que los señores.

La mecha ya estaba encendida y no había forma de pararla, la gente en cuanto vio que los nobles estaban reunidos en la iglesia, cerró las puertas de forma que no se pudieran abrir desde dentro, amontó leña a su alrededor y le prendió fuego. Ninguno de los que estaban dentro salió con vida. Luego se dirigieron a la cárcel y soltaron a los presos que salieron de allí como los toros salen del toril, llenos de furia y rabia. Zamora fue un caos, destrucción, atropellos, robos……hasta que la ira se fue calmando y entonces se hizo la luz para los amotinados, todo aquello no quedaría sin castigo, ni los nobles ni el rey permitirían aquellos desmanes, así que dirigidos por un pelletero que tenía reputación de honrado y buena persona, cargaron sus pertenencias en carros y mulas y se dirigieron a la frontera con Portugal para poner toda la tierra que pudieran por medio.