MALVA: Para eso los triglicéridos de Malva. Esos sí que tienen...

Para eso los triglicéridos de Malva. Esos sí que tienen suerte, sobre todo los que terminan en uno de esos torresnillos que se come la gente, montado en un zoco de pan que casi no les cabe en la mano de lo grande que es. Te van cortando poco a poco con la navajita y te untan en el cantero hasta que te dejan en cueros. Los hay que, como no lo pueden rungar porque andan mal de la dentadura, cogen un cacho de corteza del pan y lo restriegan contra el cuero hasta que se le empiezan a reventar los agujeros de la fritura. ¡Es que, por lo visto, el campo da un hambre! Lo sé porque la gente anda con mucho ojo para que el gato, el perro y hasta la burra no le rimplen el almuerzo de la “ciambrera”.