MALVA: En aquel corral, a los pies de la torre de la iglesia,...

En aquel corral, a los pies de la torre de la iglesia, criaba mi hermano Paco los gaviluchos y pegos que cogían, en los nidos, todos los muchachos de la época. Perico, se llamaba el gavilucho de aquel verano y se conoce que Paco le daba bien de comer porque lo tenía enseñado a que volviera cuando lo llamaba. No sé por qué razón, pero yo no le debía tener mucho aprecio que digamos, porque un día, cuando estábamos en mitad de la comida, me levanté de la mesa y fui al corral donde acristiané al pobre gavilucho con un palo que encontré en la cuadra. Cuando fui consciente de que me iba a llevar unos buenos tantarantanes, entré llorando a la cocina intentando evitarlos, a darles la mala noticia:
-“Paco, que se ha muerto el gavilucho. Se ha caído de la ventana y se ha dao con un palo…”