MALVA: Me sigue resultando inevitable, en cada paseo que me...

Me sigue resultando inevitable, en cada paseo que me doy por los campos de Malpartida, recordar a los de Malva y eso que, las más de las veces, no salgo de las calles que llevan a alguno de los dos bares, a la ermita o a la fuente. Pero, amigo, esas son calles y no estas.