MALVA: No lejos del puente, hay un rebanzón que viene desde...

No lejos del puente, hay un rebanzón que viene desde la caseta del señor David. Como otros muchos, era frecuente que los bajáramos a derecho, pero en aquella ocasión, se me ocurrió bajarlos de soslayo y con Miguel montado en la barra. No es por faltar, pero se conoce que del peso, la rueda delantera se dobló como una L y las costillas de Miguel se fueron a estrellar al suelo. Quedó como una brata, con las patas p’arriba y entretallao con el manillar, mientras yo hacía lo que podía para levantarme y sacudirme la pusia.