MALVA: Claro que cómo no íbamos a tener averías si metíamos...

Claro que cómo no íbamos a tener averías si metíamos las bicis por los peores sitios que encontrábamos. Cuando vadearon el regato desde el puente hasta el cebonero de Manolo, me acuerdo que Fede el Rácano y yo, entre otros, hacíamos competiciones de ciclocrós, todo el regato adelante, por cima de los montones y sin poner el pie en el suelo. ¡Madre de mi vida, el ruido que hacía aquel estafermo de Fede! Ni le funcionaban los frenos, ni el embrague, ni el acelerador, pero ruido hacía to’l que querías.