En esta
calle que entramos
sí, sí, ay, ay, ay,
tiran
agua y salen ranas.
Y por eso la llamamos
sí, sí, ay, ay, ay,
la calle de las marranas.
Entre en tu
huerto,
corté una
flor,
la más bonita, no tiene olor.
No tiene olor, la deshojé,
contigo, niña, me casaré.