MALVA: En Malpartida, una tarde, entró un hombrito en el bar...

En Malpartida, una tarde, entró un hombrito en el bar dónde jugábamos el julepe Herminio, Miguel, JMG y yo. Además de nosotros, había otro par de parroquinos sentados cada uno en una mesa, sin decir ni pío, mirando pa la tele. Y dijo el que entraba, en un momento de silencio: "Esto es lo que me gusta a mí, la tranquilidad".