MALVA: Antes de ponerse al tajo, los de Pater, no hacían más...

Antes de ponerse al tajo, los de Pater, no hacían más que zanganiar: que si prepara los ataderos, que si arrima el rasero, que un aguce por aquí y otro por allí… pero la media seguía en el suelo. ¡Cualquiera le echaba mano! Uno de los muchachos de Pater llevaba ya un rato agarrao a la boca del saco y no la soltaba ni a tiros. Es que lo peor de esto es tener que doblar el espinazo, pensaba el espabilao.