MALVA: - ¡Eh, bájate de ahí cabrón! decía el señor Eloy, con...

- ¡Eh, bájate de ahí cabrón! decía el señor Eloy, con la goma de butano en la mano, amenazando a algún muchacho que trataba de asomarse por encima de la pared del servicio de las muchachas, para pillar a alguna meando. ¡Cómo te eche mano...!, terminaba refunfuñando.