MALVA: CRÓNICAS DE UN PUEBLO...

CRÓNICAS DE UN PUEBLO
El conductor del autobús que nos llevaba a la escuela de Belver se llamaba Luciano y vivía, para desgracia de sus paisanos, en Cañizo. Como empezaba allí a recoger chiguitos, los pobres cañizanos siempre iban en el primer viaje, el más madrugador.