Estoy más harto que no sé qué me diga. Ni vino, ni crónica, ni La Pasión, ni nada de nada. Me marcho pa casa y en paz, que tengo unas lentejas con una miaja arroz que me sobró de ayer. Lo revuelvo todo y verás que rico está. Plato único, por supuesto, pero sobre todo si, al calentarlo, le echo una cayenita en rodajas. ¡Me estoy emocionando!.