MALVA: ¡Reinica soberana! ¡Vaya horas de andar cencerroniando!...

¡Reinica soberana! ¡Vaya horas de andar cencerroniando! Pero si yo a las diez y media tengo que ponerme palillos en los ojos pa mantenerlos abridos. Claro que esta mañana, eran las seis y media, cuando sonó el bicho. Mejor bobada.