El General Emiliano Zapata se encontraba, en plena Revolución Mexicana, rodeado por miles de enemigos, de manera que pintaba mu mal la cosa.
Mandó llamar al cabo furriel y le ordenó:
-Ahorita mismo te me vas, a la velocidad del rayo a pedir refuerzos dónde más pronto los encuentres. No te demores, manito. Te me montas aunque sea en tu p... madre.
- ¿Y porqué no en la suya, mi general?
- ¡Da igual, en la que más corra de las dos!
Mandó llamar al cabo furriel y le ordenó:
-Ahorita mismo te me vas, a la velocidad del rayo a pedir refuerzos dónde más pronto los encuentres. No te demores, manito. Te me montas aunque sea en tu p... madre.
- ¿Y porqué no en la suya, mi general?
- ¡Da igual, en la que más corra de las dos!