NOVELA
Le dan las gracias al chica de Malva residente en la capital, y el juez de paz, que a la postre había estado muy pensativo dice en voz alta y clara, habrá que buscar el triangulo y su centro. ¿Pero se dijo y el palomar los palomares, quién sabe hacer un triangulo entre un santuario que será la ermita un molino que será el bar el molino y un palomar que será los palomares.?
Otro triangulo de miradas con luz invisible se había formado entre el chaval andaluz de sariana azul y bicicleta, un forastero, con el tabardo en la mano, gallego de Combarro y una mujer desconocida de Toro con un hijo en el Ferral.
El primero y falso ornitólogo en realidad era arqueólogo, el segundo un marinero busca tesoros, aunque más bien un buscavidas y la tercera una licenciada en historia del arte, ciencias de la naturaleza, y Filosofía, soltera y sin hijos y de un país sudamericano. Ellos ya hacía unos cuantos años habían picado en los dos centros posibles de los dos triángulos formados por el santuario, el bar el molino y los dos palomares, con unos resultados fenómenos de sudor y cansancio durante aquella lejana noche del año….. pero vanos en cuanto a cofres.
Le dan las gracias al chica de Malva residente en la capital, y el juez de paz, que a la postre había estado muy pensativo dice en voz alta y clara, habrá que buscar el triangulo y su centro. ¿Pero se dijo y el palomar los palomares, quién sabe hacer un triangulo entre un santuario que será la ermita un molino que será el bar el molino y un palomar que será los palomares.?
Otro triangulo de miradas con luz invisible se había formado entre el chaval andaluz de sariana azul y bicicleta, un forastero, con el tabardo en la mano, gallego de Combarro y una mujer desconocida de Toro con un hijo en el Ferral.
El primero y falso ornitólogo en realidad era arqueólogo, el segundo un marinero busca tesoros, aunque más bien un buscavidas y la tercera una licenciada en historia del arte, ciencias de la naturaleza, y Filosofía, soltera y sin hijos y de un país sudamericano. Ellos ya hacía unos cuantos años habían picado en los dos centros posibles de los dos triángulos formados por el santuario, el bar el molino y los dos palomares, con unos resultados fenómenos de sudor y cansancio durante aquella lejana noche del año….. pero vanos en cuanto a cofres.